A través de este artículo revisaremos los preparativos acostumbrados en la religión católica para la organización de un servicio funerario o sepelio.

¿Cómo se realiza el funeral católico?

•    Extremaunción
Si la muerte del cristiano es inminente se suele llamar a un sacerdote católico para brindar los “santos óleos” al enfermo.  Esta acción es conocida como la Extremaunción.

Luego, hay que llamar a un médico para que certifique la muerte de la persona y emita elcertificado de defunción.

En la actualidad se acostumbra llamar a la agencia funeraria o director funerario para que haga los arreglos correspondientes para el funeral o sepelio y el posterior entierro o cremación.

•    Preparación Del Cuerpo
El cuerpo es llevado a la funeraria para su preparación.  La preparación consiste en el embalsamiento del cuerpo para que no se descomponga.  Esta una costumbre sanitaria que permitirá al fallecido ser expuesto en el ataúd frente a sus familiares y amigos hasta por varios días.  Se acostumbra vestir al fallecido con su mejor ropa y algo de maquillaje.  Se coloca entre las manos del fallecido un rosario y el ataúd muestra en la tapa superior interna un crucifijo.
•   Cremación (opcional)
A menudo, se puede contar con un documento o testamento del fallecido que diga su voluntad de ser enterrado o cremado.  En caso contrario, la familia podrá tomar esta decisión.

•    Velatorio
El cuerpo ya preparado y colocado en el ataúd, es llevado a la iglesia, velatorio municipal, salón de la casa fúnebre o la casa de la familia del fallecido para realizar la vigilia o velorio.  Esta consiste en velar el cuerpo del recién fallecido y acompañar a la familia doliente.  Este momento sucede justo después de la muerte y antes del entierro.  El cuerpo del finado se encuentra en un ataúd de madera abierto, expuesto a la vista de todos los presentes.  El velorio también se puede dar con el ataúd cerrado, si así lo desea la familia.  La familia, amigos y conocidos del fallecido asisten a esta ceremonia a expresar sus condolencias a la familia cercana.  Esta ceremonia puede durar de uno a siete días según sea la voluntad de la familia.

•    Vestimenta Para Guardar Luto / Arreglos Florales
El protocolo católico exige que la familia directa del fallecido vista de negro durante el velorio y entierro, pero algunos cristianos no tan tradicionales optan por vestir ropas de cualquier color oscuro en señal de duelo.  Los hombres pueden vestir traje y corbata, aunque actualmente la vestimenta puede ser ligeramente más casual que antes, aunque siempre se recomienda como regla básica el uso de una camisa, pantalones oscuros y zapatos de vestir.  Las flores son parte del ritual del velado o vigilia.  Los asistentes no deben llevar las flores, sino enviarlas al velatorio con una tarjeta con mensaje corto.  La casa fúnebre proveerá de toda la ornamentación del salón para este evento, como la capilla ardiente.  Durante la vigilia se suele rezar el rosario.

•    El Traslado Al Cementerio – Entierro / Misa De Difunto
Luego del velorio, sepelio o vigilia, se traslada el féretro en un coche fúnebre de color negro al cementerio o crematorio, según sea el caso.  Antes del entierro, el Sacerdote o Ministro Católico procederá con la Misa de Difunto.  Esta ceremonia es la parte más importante de todo el servicio fúnebre junto con el entierro y suele ser igual para todos los servicios.  Si la familia hubiese decidido proceder con la cremación del cuerpo, entonces la misa se celebra en presencia de las cenizas. El servicio fúnebre católico incluye la Recepción del cuerpo, la Liturgia de la Palabra, la Liturgia de la Eucaristía, la Ultima Encomendación y el Adiós.
La Encomendación es el último rito del servicio y se suele realizar al lado de la tumba onicho en el cementerio.  Seguido a la Encomendación está el entierro del ataúd que contiene el cuerpo del fallecido.  Al entierro se le llama Rito de Sepultura.

•    Misa del 7mo. Día / Misa del Mes / Misa del Año
En el 7mo. día del fallecimiento se lleva a cabo la misa de difuntos, así como también al 30avo. día, a fin de rezar por el descanso eterno del fallecido.  Aquellos que no pudieron asistir al funeral tendrán la oportunidad de dar sus condolencias a la familia doliente en la misa del 7mo. día.  Es una costumbre católica también mandar a realizar una misa cada año del aniversario del fallecimiento.  A esta misa de aniversario sólo asisten los familiares y amigos cercanos del fallecido.

La Vida Después de la Muerte en la Religión Católica

La religión Católica cree en la vida eterna y la salvación de las almas que practican el bien y siguen los Diez Mandamientos de la Ley de Dios.  El fallecido será juzgado por Dios y va al cielo si hizo el bien durante su vida en la tierra o va al infierno si no fue así.  El Catolicismo también cree en el purgatorio, un lugar adonde van aquellos que han cometido pecados veniales (pecados leves), es decir que no van directo al cielo.

El Cristiano no considera la muerte como el final, sino como la “partida” a una nueva vida frente a Dios y resucitará cuando llegue el día del Juicio Final.

El ritual del funeral católico es una oportunidad para despedir al fallecido y rezar por la salvación de su alma, así como para agradecer por su vida.  Con respecto al luto, hoy en día, la comunidad católica ha ido reduciendo el tiempo de luto; más aún, algunos tratan de mantener el ritual del funeral católico de manera privada y en el menor tiempo posible.

La Iglesia Católica no permite la eutanasia por considerarla inmoral.  El suicidio tampoco es aceptado, aunque su gravedad puede disminuir si el suicida sufre de alguna perturbación mental.  En cuanto a la autopsia, la Iglesia permite esta práctica con fines legales o científicos, así como también está permitida la donación de órganos.  La cremación (incineración) del cuerpo está permitida.

El Período de Luto en el Catolicismo

Tantos los amigos como familiares pueden asistir al funeral para expresar sus condolencias permaneciendo allí para brindar el último adiós. En algunos países se acostumbra realizar una reunión luego de la ceremonia, ya sea en la casa de la familia del fallecido o bien en un lugar público, con el objetivo de honrar la memoria del difunto y acompañar a la familia a enfrentar este duelo.

En el catolicismo, al igual que en otras religiones, se deben evitar las reuniones sociales, fiestas o actividades placenteras durante las primeras semanas posteriores a este fallecimiento. Actualmente no existen reglas católicas específicas respecto al período de luto de los dolientes como así tampoco del uso de vestimenta. Se suele utilizar ropa negra para expresar la tristeza por esta muerte acortándose inclusive el período de duelo a un año o menos.

Sin embargo, en el Siglo XIX se podían distinguir tres periodos de duelo rigurosamente expresados en la ropa. La primera etapa era de un duelo profundo por lo que debía utilizarse ropa negra y sin joyas que tuvieran algún tipo de color. En segundo lugar, se atravesaba el medio luto que era representado por la ropa de color negro con detalles blancos mientras que la última etapa del duelo era considerada “la luz” por lo que la ropa se caracterizaba por mezclas de blanco y negro, gris, lavanda, violeta, etc.  Este luto solía ser especialmente estricto para las mujeres debido a las imposiciones sociales que rigieron durante largos años.

Las viejas costumbres de la Europa católica, que se mantuvieron estrictamente inclusive hasta el comienzo del siglo XX, sostenían que una viuda requería de un total de dos años de duelo para superar esta pérdida dividiéndolo en un año de duelo pesado, seis meses de medio luto y seis meses de luto ligero.